En la cama que hay en el centro de la habitación hay una chica joven tumbada. Tiene el pelo corto y oscuro. No le veo el color de los ojos, puesto que los tiene cerrados desde que estoy aquí. Su piel parece más blanquecina al contraste de la diversidad de moratones que cubren su cuerpo. Al lado de la cama hay dos bolsas con líquidos de diferente color, una de color rojo y otra de color transparente, de las que cuelgan dos tubos que acaban inyectados en un brazo de la chica. En un dedo de su mano izquierda hay una pinza que, mediante un cable, la conecta a una maquina donde una línea se quiebra al sonido de un rítmico y estridente bip-bip-bip.
Sentada en una silla al lado de la cama hay una mujer de unos cuarenta y tanto años. Tiene la piel muy blanca y bolsas debajo de los ojos. Tiene aspecto abatido. Con las dos manos sujeta la mano derecha de la muchacha. Sus ojos van desde la máquina en la que se mueve la línea al chico que hay sentado al otro lado de la habitación.
El muchacho está situado lo más lejos posible de la cama. Es un chico joven, de pelo oscuro y piel morena. Al igual que la mujer, tiene bolsas debajo de los ojos. Parece que esta situación le incomoda. Su vista recorre el espacio que hay entre la muchacha y la maquina a la que está conectada. Noto como su corazón palpita nervioso cada vez que su vista se detiene en la muchacha.
Salgo al pasillo y empiezo a deambular por el hospital. Alrededor de la puerta por la que he salido se agolpa bastante gente a diferencia de otras habitaciones. No reconozco a nadie, solamente me suena algo la cara del chico que hay dentro de la habitación pero no sé muy bien de qué.
No sé cuanto tiempo llevo aquí. Apenas recuerdo nada de mí, sólo la última semana de mi vida.
no puedes dejarlo así!!!! no seas mala y sigue escribiendo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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